14 de abril salud emocional400

Mantén la Motivación

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,

sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,

que es casi un deber.

 

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías

sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta

 

Autor: Walt Whitman

El Fuego como símbolo de energía, motivación y deseo

¿Cuántas veces hemos escuchado lo importante que es mantener viva la llama de la pasión?, ¿Qué pasa si esto no se refiere solamente a las relaciones interpersonales sino a la pasión por vivir? Mantener encendida la llama de lograr nuestros sueños muchas veces se vuelve un desafío, pues a golpes de realidad o tal vez a vueltas del destino, podemos sentir que la vida continuamente nos avienta cubetadas de agua fría sobre nuestros planes. Hemos escuchado repetidamente que hay que ser resiliente y no claudicar ni dar la espalda a nuestros sueños, solo que a veces pareciera una tarea titánica el mantenernos firmes en el propósito de logro.

El fuego es un elemento muy potente, hay que manejarlo con cuidado, sobre todo si verdaderamente queremos un beneficio por parte de él y no solamente un montón de “experiencias tatemadas”. En este artículo, utilizando el mito de Jasón y los argonautas, el cual es bellamente retratado en una secuencia evolutiva a través de las cartas del 1 al 10 de bastos en el tarot mítico de Liz Green, expondremos desde la psicología profunda y la hermenéutica (interpretación simbólica) cómo son los ciclos del fuego, es decir de la pasión, de la adrenalina, de la ambición y del deseo en nuestras vidas. Todos ellos elementos que nos permiten mantenernos motivados.

Jasón y los Argonautas: El mito que nos habla sobre cómo mantener el fuego en nuestras vidas.

Es importante comenzar este recorrido de la historia hablando sobre cómo es que llega a existir un vellocino de oro y lo que significa.El vellocino de oro es la piel de un carnero dorado que era capaz de volar, el cual, después de rescatar de un destino fatal a Frixio y a su hermana Hele, fue sacrificado para darle gracias a Zeus por la intervención divina realizada. El vellocino al estar asociado a Zeus representa poder, libertad, realeza y el derecho divino de gobernar.

PRENDER LA LLAMA

En esta primera carta del as de bastos, vemos a Zeus, el rey de los dioses, sosteniendo un enorme basto flameante con una mano y con la otra sostiene al mundo. El vellocino de oro lo lleva como parte importante de su atuendo.

Simbólicamente esta primera carta nos invita a reflexionar en la llamada que nos hace nuestro ser de querer manifestar algo creativo, único, trascendente y poderoso.  Necesitamos encontrar un propósito por el cual vale la pena vivir, una aventura en la cual embarcarnos para así poder contribuir a la poderosa obra, tal y como dice Walt Withman en su poema los poetas vivos:

“La poderosa obra continua y tú puedes aportar un verso.”

Encender nuestro fuego requiere de contestar a la pregunta ¿para qué estoy aquí? Y es necesario encontrar una respuesta que nos satisfaga y, literal, nos prenda. Pero ¿dónde encontrar la respuesta a una pregunta de tal tamaño? Vayamos a la siguiente etapa para ello.

 

 

ENCONTRAR UN NORTE

En el dos de bastos vemos al protagonista de nuestra historia, a Jasón, a quien vamos a acompañar en su “fogosa” aventura. Jasón acaba de tener un encuentro dentro de una cueva con un centauro llamado Quirón, y sale de ese encuentro sosteniendo dos bastos, uno en cada mano.

La cueva, simbólicamente hablando, nos remite a que el encuentro que tuvo Jasón con Quirón (un centauro sabio que era también un gran sanador y fue maestro e instructor de muchos héroes griegos) tuvo lugar en lo más profundo de su ser. El encuentro significa que Jasón contactó con su propia filosofía de vida, con sus propios valores; que hizo contacto con aquello que habita en su interior y que le puede ayudar a saber quién es él en realidad y, que, a la vez, es una llamada desde lo profundo para atreverse a sanar parte de su historia.

En este encuentro, Quirón le revela a Jasón que él es el verdadero rey de Yolcos, y que su tío Pelias ha engañado y asesinado a su padre para usurpar el trono, por lo que le corresponde a él enfrentarlo, destronarlo y proclamarse el verdadero rey. Simbólicamente hablando le revela cuál es el trono que debe reclamar para cumplir con su destino.

¿Te has dado el espacio para ir hacia tu interior y encontrar a Quirón? ¿Sabes cuál es ese trono que te corresponde por derecho divino? ¿Conoces cuál es ese lugar desde donde puedes aportarle al mundo lo mejor de tus talentos y de tu esencia?

Muchas veces no tenemos las respuestas a estas preguntas con tanta claridad como Jasón, y, sin embargo, podemos al menos seguir un Norte. Por Norte me refiero a ese camino que en nuestras vidas inflama nuestra pasión y que tanto admiramos el que otros lo sigan. Pero para eso se necesita un poco locura y el estar dispuestos a abandonar nuestra zona de confort. Vayamos entonces a la siguiente etapa.

SALIR DE LA ZONA DE CONFORT

En el tres de Bastos vemos a nuestro héroe Jasón, que a pesar de sentir que ir a enfrentar a su tío Pelias y decirle que abdique el trono es una pésima idea, inclusive una idea suicida, siente que es el único camino que le queda por recorrer. Así que se arma de valor y al cruzar el río para enfrentarse a su tío en la plaza principal de Yolcos pierde una sandalia y, para sorpresa de Jasón, cuando enfrenta a su tío, este, que había sido prevenido por un oráculo de concederle lo que sea a un joven que se presentase con un solo calzado, le concede el cederle la corona. Claro, que este no es el fin de la historia sino en realidad apenas su comienzo.

Tal como lo menciona Paulo Coelho en su libro “EL Alquimista: cuando una persona da un paso hacia sus sueños el universo entero conspira para abrirle los caminos”. El tres de bastos representa esa magia que obra el universo para quienes deciden salirse de su zona de confort y dar pasos hacia el logro de sus sueños.

Todos hemos vivido esa primera respuesta mágica a nuestros anhelos y sabemos que nunca es definitiva. En este caso, su Tío Pelías le dice a Jason que nadie puede proclamarse rey sin traer de regreso a casa el vellocino de oro que se encuentra guarecido por un feroz dragón en la isla de Cólquide (lugar donde Frixio sacrificó al vellocino de oro). Obvio, lo está invitando a una misión suicida para que nunca regrese a ocupar el trono que le corresponde y que él está usurpando.

El camino hacia la consolidación de nuestros anhelos está plagado de adrenalina, riesgos, desafíos, excitación, decisiones firmes y fuerza, todo esto salpicado de la magia de un universo confabulador ¿Quieres más motivación? Cuántas veces después de que dimos un primer gran paso nos preguntamos ¿cómo acabé yo en esto y ahora cómo lo resuelvo? Acompañemos a Jasón para ver qué hizo en la siguiente etapa.

LA PLANEACION

Una de las etapas por las que necesitamos pasar si queremos alcanzar nuestros sueños, tiene que ver con hacernos de todos los recursos necesarios, de definir las estrategias que queremos desplegar, de lograr establecer las relaciones y tener los contactos que serán importantes durante la proeza que vamos a emprender y de generar un plan que nos permita darle estructura y prioridad a los pasos que estamos por dar. Aún el fuego requiere de estructura y cuando ignoramos esto nos quedamos rápidamente sin recursos, energía, soporte y medios para alcanzar nuestros sueños. Esto puede ser parte de nuestro aprendizaje, sobre todo si “las ansias de novillero” nos queman por dentro y decidimos lanzarnos “a capela y sin calentar”.

En el cuatro de bastos vemos cómo Jason ha dicho que sí al desafío que le ha hecho su tío Pelias de traer el vellocino de oro de regreso a Yolcos, logrando con ello el legitimar su posición como el verdadero rey. Es una tarea sumamente difícil (por decir lo menos) y para lo cual Jason se hace de una embarcación que más adelante será recordada como emblemática y famosa llamada Argos, y de una tripulación de primer nivel que son llamados “Los Argonautas”, ellos son: Hércules, vestido con piel del león, que representa la fuerza física, el instinto y la autenticidad que Jason necesita para vencer los obstáculos; Castor y Pólux, los gemelos divinos, que representan la agudeza mental y la estrategia necesaria para ir a ganar la batalla; Orfeo, que está vestido con una túnica azul y sostiene su famosa lira, y que representa la empatía y la fuerza emocional así como la destreza interpersonal para lograr las alianzas necesarias; y por último a Teseo, vestido con una túnica roja, que representa el liderazgo, el enfoque y la resiliencia para salir victoriosos. Jasón está listo para la gran aventura de su vida ¿Te encuentras tú también listo?

 

 

LA PRIMERA BATALLA: EN EL INTERIOR

Muchos de nuestros anhelos no son sofocados por el principio de realidad sino por los miedos gigantescos que cada uno de nosotros guardamos en nuestro interior. Miedos como: no soy lo suficientemente bueno como para…; hay gente mucho más talentosa que yo y que no lo consigue; a estas alturas de la vida ya no tiene sentido; me voy a morir de hambre; no soportaría la crítica o el rechazo, etc.

El desafío que tiene que librar Jasón, representado por el dragón que habita en una cueva en la isla de Cólquide y a quien debe enfrentar y derrotar para arrebatarle el vellocino de oro de las garras, habita dentro de él (por eso vemos en el cinco de bastos que la batalla es en una cueva).

Ésta es una batalla en nuestra propia mente, donde el dragón representa todos nuestros miedos: al éxito, al cambio y a demostrarnos a nosotros mismos merecedores de ocupar el lugar que anhelamos en nuestros sueños y que solamente podemos derrotar si hacemos uso de nuestro lado femenino, de nuestra intuición, de nuestra magia y de nuestra creatividad, el cual es representado en la carta por la presencia de la hechicera Medea (quien le ayuda a Jasón a vencer al dragón).

¿Cuántos sueños nunca nacen porque los abortamos en la mente? Dejemos de extinguir la llama del deseo con argumentos y creencias llenas de miedo e introyectos que nos compramos como verdades absolutas en nuestros primeros años de vida. ¿Ya sabes cuál es tu dragón? ¿Te imaginas vencerlo? Veamos qué sucede cuando lo derrotamos en la siguiente etapa.

VICTORIA PÚBLICA

Quien conquista sus miedos hace crecer su empoderamiento a un punto tal que le da la fuerza para lograr sus más grandes anhelos. Vemos en el seis de bastos a Jason, quien ha triunfado en su confrontación con el dragón y ha salido de la cueva donde lo enfrentó y lo derrotó. Por ello, alza con sus dos manos el deseado vellocino de oro proclamando la victoria. Los argonautas levantan los 6 bastos, celebrando así junto con él su triunfo.

Si bien Jasón tiene mucho de qué enorgullecerse, aún falta que él pueda llevar de regreso el vellocino de oro a la isla de Yolcos y se proclame rey. Allá su Tío Pelías ya le da por muerto y dudo mucho que cuando lo vea de regreso lo vaya a recibir con fanfarrias. Como veremos en las siguientes etapas, Jasón aún tendrá que enfrentar serios obstáculos. Sin embargo, el momento de júbilo que retrata el 6 de bastos debe de ser vivido y con intensidad.

Hay que tener cuidado de no apegarnos demasiado a este momento. Es justamente la petulancia, el exceso de confianza y el clamar victoria antes de tiempo, lo que más puede sabotearnos en nuestro propio camino hacia el logro de nuestros más grandes anhelos. ¿Hace cuánto que no saboreas la victoria de vencer a tus miedos y lograr algo que sentías inalcanzable?

 

LA SEGUNDA BATALLA: EN EL EXTERIOR

Cuando brillamos, la luz que emitimos atrae no solamente admiradores y personas que se alegran por nuestro triunfo, sino también a competidores, personas que anhelan lo que nosotros logramos y están dispuestas a disputárnoslo. La siguiente batalla que tendrá que enfrentar Jason es con el exterior, ya que muchos anhelan el vellocino de oro y aunque no habían tenido las agallas de pelear con el dragón para arrebatarlo de sus garras, ahora que Jasón lo hizo, muchos querrán arrebatárselo de sus manos.

En la carta del siete de bastos vemos la escena donde el rey de Cólquide, el de la isla donde justamente el dragón resguardaba el vellocino de oro y quien le dio permiso a Jasón para luchar contra él dando por hecho que sería uno más de los héroes que moriría en sus garras, ahora le reclama que el vellocino le pertenece. Así que Jasón y los Argonautas emprenden una gran lucha contra el rey de Cólquide, ya que no están dispuestos a darle de regreso el vellocino que ellos arrebataron finalmente de las garras del dragón.

Liz Green en su libro sobre el tarot mítico hace mención sobre lo amoral que es la vida, la cual no va a respetar a quien tuvo la idea primero sino a quien mejor la defienda. A veces nos van a picar la cresta y hay que responder defendiendo lo que es nuestro. Esta etapa representa una lucha abierta y una confrontación que el exterior nos hace reclamando como suyo lo que nosotros hemos logrado.

¿Has defendido tus logros, mejorado tus propuestas y sacado la casta cuando alguien quiere lo que tú has logrado con tanto esfuerzo? Bueno, en la vida, enfrentar el conflicto muchas veces es también una forma de sentirnos vivos, sobre todo cuando están en juego nuestros anhelos. ¿no crees?

LA LIBERACION: RUMBO A UN CAMBIO DE SEGUNDO ORDEN

Una de las etapas más gozosas que podemos vivir en el camino hacia nuestros sueños se da después de que enfrentamos todo tipo de desafíos y retos por parte del exterior y salimos triunfantes. Es como si ahora la vida misma nos recompensara diciendo: “ya que has demostrado que tienes la suficiente capacidad y la fe como para reclamar lo que es tuyo, es momento de que fluyas a toda velocidad hacia la siguiente etapa de tu vida”. Esto es llamado vivir un cambio de segundo orden, o, dicho en otras palabras, ya no va a haber marcha atrás. Aquello que se ha conquistado va a tener un profundo impacto en quienes somos y nos transformará para siempre.

En la imagen del 8 de bastos vemos cómo el Argos cruza las grandes aguas con las velas desplegadas por completo con los 8 bastos flameantes de pie. El mar revuelto por la velocidad de la embarcación es sorteado juguetonamente por dos delfines que acompañan a nuestros héroes en su travesía de regreso. Jason, ayudado una vez más por Medea la hechicera, logra -junto con los Argonautas- vencer al rey de Cólquide y aprovecha grandes vientos que le ayudan a dirigirse a su destino final: la isla de Yolcos, donde con el vellocino ya en su poder debe reclamar su trono.

Cruzar las grandes aguas es una metáfora para decir que una gran decisión nos va a llevar hacia una nueva etapa. ¿Hace cuánto que no das un paso de esta índole? Mantener viva la llama suele llevarnos a lugares desconocidos donde nos aguardan experiencias que no teníamos contempladas al inicio de la aventura. Veamos lo que pasa en las últimas dos etapas del ciclo a nuestro héroe Jasón.

 

 

LA RESILIENCIA

Muchas veces justo antes de llegar a nuestra meta final: como graduarnos, asumir el nuevo puesto, publicar el libro o andar con la persona que siempre te ha traído cacheteando la banqueta, aparecen toda una serie de complicaciones que nos llevan a sentirnos exhaustos y con ganas de claudicar. Son los últimos 3 kilómetros de la maratón, las últimas contracciones antes de dar a luz, las eternas revisiones por parte del editor y los innumerables trámites antes de publicar tu artículo en la revista, etc.

Todos tenemos reservas de energía y cuando llegamos a este punto, justo cuando sentimos que no damos más, éstas se activan y salimos avante.

Aquí, en el 9 de bastos, vemos el último obstáculo con el que se enfrenta el barco Argos y su tripulación, ya que tiene que pasar en medio de 2 grandes peñascos con agua agitada donde es muy probable que pueda sucumbir. La tripulación está agotada y el barco está prácticamente deshecho y, sin embargo, se encuentran a tiro de piedra de llegar a Yolcos.

¿Cuántas veces nos quedamos a nada de alcanzar algo después de que hemos luchado tanto por obtenerlo? Esto me recuerda el poema de Mario Benedetti “No te rindas”, del cual les comparto un par de estrofas:

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo,

correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frio queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se esconda y se calle el viento,

aún hay fuego en tu alma,

aún hay vida en tus sueños,

porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,

porque lo has querido y porque te quiero.

LA PARADOJA

Es un tanto paradójico la forma como finaliza la secuencia de los bastos en el tarot. Ese sueño que tanto anhelabas, ese puesto por el que luchaste, ese reconocimiento que le arrebataste a la vida pues ahora te va a implicar muchísimas responsabilidades. Va a limitar tu tiempo, fijar tus rutinas y demandarte entrega. Todas estas cosas no les gustan a los bastos, ya que el fuego quiere adrenalina y no responsabilidad. Quiere cambio y aventura, y no sólo un estatus quo y un rol fijo que repetir.

Muchas veces el Castillo dorado que ahora es tuyo termina convirtiéndose en una jaula de oro y, por eso, el ciclo que comenzó en el As de bastos y terminó en el diez se repite, porque tarde o temprano terminaremos hartos de toda esta responsabilidad y volveremos a sentir la necesidad de renovar nuestra energía, de entrar en la cueva para encontrarnos de nuevo con Quirón, de dar pasos fuera de nuestra zona de confort y de vivir el ciclo completo de nuevo.

En el 10 de Bastos vemos a Jasón coronado como rey de Yolcos, y para nuestra sorpresa se encuentra completamente abrumado y con una cara de por favor sáquenme de aquí. Está sentado en su trono sin manera de poder moverse, abrumado de las responsabilidades que ahora tiene.

Detrás de él, el barco Argos se pudre a la distancia y el vellocino de oro la hace ahora de tapete. En el mito se dice que se deprimió tanto que un montón de mierda le llovió encima y lo mató. Nuestro fuego no soporta la quietud, ni la rutina, ni la falta de adrenalina, ya que se alimenta del desafío y de la lucha. Cuando ponemos demasiados leños en una fogata la asfixiamos; por eso si estamos abrumados de cosas, es menester aligerarnos la carga, cuidarnos de no tomar un exceso de responsabilidades y de siempre estar en contacto con horizontes nuevos, estimulantes y deseables.

¿Cómo está tu fuego hoy? ¿Te identificaste en alguna etapa del ciclo? ¿Ya lograste vislumbrar tus siguientes pasos para mantener tu motivación y energía?

Platícanos qué fue lo que hiciste ¿sale? Seguramente podrás inspirar a otros a encender su fuego, porque éste se pasa así; por el contacto que hacemos con alguien, digamos que, muy prendido.

Un abrazo, como siempre, desde el fondo del Estanque.

Héctor Cerbón

Compartir...

Añadir un comentario

Tu correo electrónico no será publicado. Los campos requeridos están marcados